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Tarjetas de visita: jerarquización de las marcas.

Hace unos días escribí que no sabía cuándo volvería a publicar y fíjate cómo son las cosas, hoy he estado inspirada y con la mente relajada así que os regalo un post nuevo.

Una amiga mía, llamémosle Fulgencia, trabaja en la empresa Empresa Súper Guay, S.A. dedicada al desarrollo de apps. Su puesto es el de responsable comercial del producto estrella: La Aplicación. En este momento se plantean la renovación de las tarjetas de visita y no saben muy bien cómo trasladar a las tarjetas el puesto de Fulgencia  y qué jerarquía establecer entre las dos marcas (la de la empresa y la del producto). Me llamó ayer para comentar las diferentes opciones que tienen a mano y que se pueden sintetizar en la pregunta “¿qué marca destacamos: la de la empresa o la del producto?”. Estuvimos conversando y me explicó que La Aplicación es muy conocida entre el público y que de hecho, la última semana fue una de las más descargadas entre los dispositivos Android en España. Por otra parte, la compañía lleva en el mercado aproximadamente 15 años y unos cuantos de ellos dedicada a las aplicaciones para teléfonos móviles.

Para tomar una decisión era necesario saber en qué situaciones puede llegar a dar la tarjeta:  ¿a potenciales clientas interesadas en el desarrollo de aplicaciones? ¿a proveedoras? ¿a compañeras de profesión en congresos, jornadas, conferencias…? El uso que le va a dar es principalmente para la captación de clientas, que conocen el éxito de su producto estrella y quieren obtener resultados similares. Por otra parte considero importante aprovechar el tirón que está teniendo esa aplicación tan demandada. Precisamente para sacar provecho a ese tirón, es interesante contar con una tarjeta que destaque sin dudas  La Aplicación. 

Se me ocurrió que la solución sería crear dos modelos: el primero daría más importancia a la empresa.  ¿El motivo? Además de una cuestión de coherencia no podemos obviar su valor.  La marca principal y más duradera en el tiempo es la de la compañía; la app que comercializa es seguramente más efímera y cabe la posibilidad de que pierda prestigio: en el mundo de la tecnología hay que ser muy rápida para no desactualziarse. Por todo ello no conviene que a Fulgencia sólo se la relacione con La Aplicación. El segundo modelo consistiría en destacar el producto. Este otro modelo de tarjeta sería únicamente para entregar en situaciones en que la persona receptora sólo esté interesada en el producto y en el perfil de mi amiga vinculado a éste, como por ejemplo durante un congreso de márketing. Saltémonos el buen gusto y los conocimientos sobre diseño gráfico para poder ilustrar estas ideas:

tarjetas

 

¿Qué te parece la solución que ofrecí? ¿Habrías optado por otra vía? En comunicación no hay nada definitivo ni absoluto, todo depende de las circunstancias.

Cuenta de correo corporativa

¿Por qué es tan importante tener una cuenta de correo corporativa? Porque no tenerla demuestra poco interés en la comunicación de la empresa y por ende, poco esfuerzo en lo que tenga que ver con ésta. En consecuencia la compañía pierde credibilidad. Además hay que tener en cuenta que cuando se compra un dominio siempre se ofrece la posibilidad de tener al menos una cuenta de correo asociada y si ésta no existe, se deduce que tampoco existe un sitio web corporativo y esto sí que es totalmente inaceptable.

Por favor, por vuestra empresa y por quienes nos encontramos con cuentas gmail, yahoo, hotmail… ¡cread al menos una cuenta corporativa! Es que yo así no puedo…

El texto para un vídeo corporativo

Elaborar un texto siempre debe ser una tarea muy estudiada, sobre todo si queremos que quede bien. Ya sea un cuento para ser leído en voz alta a niñas y niños, un artículo para una revista especializada o una locución para un vídeo corporativo.
Los textos para vídeos corporativos se caracterizan principalmente porque serán locutados y por lo tanto, deben sonar bien. Parece obvio, pero no lo es. Además de esta premisa hay que tener otras muchas en cuenta y como soy muy lista, las conozco todas (¿lo dudabas?). Toma nota:

– lo primero de todo es tener la mayor cantidad posible de información sobre el producto o tema a tratar y la empresa que está detrás. Hay que manejar tanto información corporativa como básica del tipo: año de fundación, dónde están sus filiales o sucursales, qué actividades desarrolla…

– brevedad y sencillez: por muy especializado que sea el público al que nos dirigimos, la información entra y permanece en nuestro cerebro con más facilidad por los ojos que por los oídos, así que conviene no dar información espesa a través del sonido. Lo mismo sucede con la longitud: cuanto menos palabras, más fácil de entender.

– por tratarse de un texto corporativo es fundamental tener en cuenta la filosofía de la empresa y la personalidad de la marca. De este factor dependerá mucho el vocabulario y el tono que empleemos.

– el público al que vaya dirigido el vídeo es determinante para escoger las palabras y el contenido general del texto: ¿es general o especializado? ¿qué información quiere obtener con el vídeo? ¿qué sabe sobre el tema? – aconsejo redactar el texto a partir del vídeo ya montado porque así elaboraremos las oraciones en función del ritmo, los tiempos y el contenido:

  • el ritmo vendrá determinado por el montaje y por la propia acción de cada plano;
  • los tiempos, o el minutaje en que conviene decir cada palabra o frase según las imágenes y por lo tanto, debe verse reflejado en la redacción del texto;
  • por último, vamos a la esencia de la locución de un vídeo corporativo que es ampliar la información que ofrecen las imágenes, nunca repetirla (a menos que se trate de un dato que convenga recordar, como por ejemplo el nombre de la empresa). Tengamos en cuenta que el sentido de la vista atrae y mantiene mucho más la atención que el sentido del oído, de manera que dejamos de escuchar un sonido si a la vez vemos una imagen atractiva. Conclusión: mientras “audiovemos” un vídeo, la voz pasa desapercibida, a no ser que hagas lo siguiente:

– de vez en cuando conviene recordar a nuestro público que estamos ahí, con lo que una exclamación o una frase rompedora pueden tener mucho peso. Por supuesto, no olvidemos que la locutora también perseguirá este objetivo y hará las variaciones en el tono que sean más convenientes con el fin de evitar la monotonía.

-y por último, tener en cuenta que el texto será dicho así que conviene evitar palabras con cierta dificultad en su pronunciación, formaciones que resulten cacofónicas y todo elemento que dificulte lo más mínimo la tarea de la locución siempre y cuando sea sustituíble.

Si respetas estos principios y una vez escrito, lo lees como esperas que sea interpretado posteriormente (viendo el vídeo a la vez para comprobar que los tiempos son los correctos) y corriges todo aquello que no quede perfecto, habrás elaborado un texto para un vídeo corporativo en condiciones. Créeme, el gremio de locutoras agradeceremos que te lo curres 😉