Una gran mentira


Una gran mentira que algunas personas creerán. No es posible sencillamente porque no existe. Claro que esto lo piensa alguien que sabe lejanamente en qué consiste el asunto; una señora que ni sabe encender un ordenador (por poner un ejemplo muy cercano a la realidad) probablemente sentirá confort por la acción y se alegrará de que esos terribles piratas informáticos ya no tengan quien dirija sus operaciones: La policía desarticula la cúpula de Anonymous en España reza el titular del diario digital 20minutos en la edición del 10 de junio de 2011. No existe cúpula porque es un grupo de personas sin jerarquía; no hay una organización piramidal. No existe la cúpula y por lo tanto, la noticia es falsa. Lo más probable es que la policía haya detenido a gente vinculada directamente con el movimiento Anonymous y con el objetivo de engrandecer su acción, han ofrecido ese comunicado. Pero somos muchas las personas a quienes no nos engañan: Anonymous somos todos.

 

No es política engañar mediante (…) los medios de comunicación

Desde 2007, año en que comenzó la actividad de Wikileaks, estamos viviendo cada vez con más ímpetu  y en ocasiones participando, de una actitud de “hastaaquihemosllegadismo” (del verbo “hasta-aquí-hemos-llegadoar”) en que millones de seres humanos hacemos lo que está en nuestras manos para, al menos, mostrar nuestro desacuerdo con tanta mierda. La acción más potente vivida en España toma cada vez más fuerza y desafortunadamente parece que la población y las cúpulas del poder (ahora sí que debo emplear ese término) son anacrónicas. No compartimos el tiempo de la realidad. Esta mañana un oyente ha participado en directo en Ràdio Klara y ha dicho algo así como que “la democracia española solo tiene 33 años y desde el principio se forjó mediante un grupo de polític@s de élite, no pegad@s al pueblo y que consideran lícito gobernar mediante la prohibición“. Amén una y mil veces. ¿Qué se cree esa mafia que maneja en cierto modo el futuro y presente de millones de seres humanos? Viven en su palacete de oro ajenos a la realidad y haciendo y deshaciendo a su antojo según les convenga para sus intereses personales. Eso NO es política. No es política engañar mediante un instrumento tan poderoso como son los medios de comunicación (muy en particular hablo de Canal 9 y toda su saga) con el único fin de prevalecer en el mismo puesto privilegiado donde nunca sucede nada fuera de control. Es una espiral absurda llena de surrealismo: mando –> tomo decisiones para forrarme –> lo tapo –> vuelvo a ser elegido –> vuelta a empezar. El único sentido que veo a esta espiral de maldad es el dinero y el saciar la necesidad emocional de dominar. Estoy empezando a pensar que quienes deciden el destino del mundo y por supuesto aquí entran los continentes, países, pueblos y aldeas, actúan movid@s por un deseo insatisfecho de poder sobre el resto, de que se sienten diferentes y por lo tanto, consideran justo no convivir en la misma situación.

Nuestro sistema social es una gran basura

No confío en que pongamos fin a toda la basura humana que sobrevive por la succión constante de derechos; el esquema que existe ahora en que los bancos saben cómo presionar a l@s gobernantes para obtener lo que quieren está muy arraigado y desafortunadamente siempre habrá parásitos que se sientan diferentes al resto de la humanidad y que consigan escalar puestos hasta lograr una posición en que puedan tomar decisiones a gran escala. Siento repugnancia. Nuestro sistema social es una gran basura y no creo que consigamos cambiarlo con nuestras acciones. Crecen como setas y se mantienen a una distancia física de nosotr@s que imposibilita la conversación; esos bichos saben el dolor que están provocando pero permanecen en sus torres con centinelas alrededor. Mucho grito, mucha pancarta en los balcones, mucho cartel en las camisetas y ¿qué logramos? tomar más fuerza. Y punto. ¿Es suficiente la fuerza de la multitud para acabar con la montaña de basura desde la que nos observan? de corazón: estoy convencida de que no. Forma parte del ser humano: la vanidad y el egoísmo. Lo lamento, no puedo terminar con una sonrisa.

Imagen extraída de http://www.psicologiayautoayuda.com/

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Publicado el 10/06/2011 en Sin categoría y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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